| | Causticidad: Lesión producida por una sustancia química líquida o sólida, sea un ácido (sulfúrico, clorhídrico, etc.) una base (lejía, sosa cáustica, detergente, desengrasante, etc.). El tratamiento consiste en el lavado abundante y con agua durante un buen rato (mínimo un litro) en el mismo lugar del accidente, con el fin de eliminar la sustancia irritante del ojo afectado. Cualquier mínima pérdida de tiempo, en este sentido, puede comprometer seriamente la visión. Una vez el ojo esté bien lavado, nos dirigiremos al servicio de urgencias oftalmológicas donde comprobaran que no existen restos del producto y donde aplicaran el tratamiento más apropiado. Las bases o álcalis saponifican los lípidos (grasas orgánicas) y entran dentro del ojo produciendo lesiones destructivas a nivel de las estructuras intra-oculares; los ácidos no penetran dentro del ojo y provocan cicatrices superficiales | Conjuntivitis: La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, membrana mucosa que recubre el interior de los párpados, y que se propaga a la parte anterior del globo ocular hasta llegar a la córnea. Presenta unas manifestaciones comunas (enrojecimiento, lagrimeo) y otras según su causa (legañas matinales en las infecciosas, ganglios aumentados en las víricas, picor en las alergicas, etc.), con una duración de 1 a 3 semanas. Se pueden clasificar como: a) Infecciosas: ● Bacterianas, caracterizadas por la secreción abundante y amarillenta y la formación de papilas en la conjuntiva palpebral.
● Víricas, que son las más frecuentes, producidas generalmente por adenovirus, con menos legañas pero con una posible afección corneal. Son muy contagiosas y habitualmente remeten espontáneamente, incluso, se acostumbra a describir un tratamiento sintomático tópico y lavados frecuentes. b) Alérgicas, que normalmente son estacionales y se diferencian por el fuerte picor y las legañas mucosas. De vez en cuando se presentan junto con rinitis. c) Para cuerpos extraños, traumáticos o irritables. | Contusión: Golpe fuerte en el ojo o en los párpados. La formación de un gran hematoma a los párpados o a la órbita puede comprometer el ojo y la visión. Además, después de recibir un golpe fuerte en la región ocular, se tiene que descartar la lesión de las estructuras óseas que la envuelven órbita). | Cuerpo extraño: Materia que se aloja entre los párpados y el ojo, que se clava o que incluso puede penetrar y perforar el ojo. | Quemada: Lesión producida por la acción del calor o del frío intenso | Desprendimiento de la retina: Cuando se desprende parte o toda la capa interna posterior del ojo. Se ve una especie de cortina o visera en el campo de visión, según la localización de éste; o también se puede producir una pérdida súbita de la visión. Suelen haber síntomas previos como fotópsias (visión de lucecitas), moscas o puntos negros volando. No duele ni el ojo se pone rojo en ningún momento. Tampoco hay lagrimeo. El tratamiento es quirúrgico y su urgencia dependerá del grado y de la zona afectada | Embolia de la arteria central de la retina: Obstrucción de la entrada de sangre a la retina. Ésta se queda sin el oxígeno que necesita para trabajar. Se produce la pérdida súbita de la visión sin otros síntomas. Acostumbra a suceder en un solo ojo. | Endoftalmitis: Inflamación intra-ocular generalizada e importante. Puede ser infeccioso, sobre todo si se presenta después de una cirugía intra-ocular. El ojo está inflamado, enrojecido y cursa con lagrimeo, dolor, fotofobia y disminución importante de la visión. | Herida externa: Lesión de los tejidos oculares externos (conjuntiva, córnea, esclerótica) o de los anexos (párpados, vía lagrimal). A veces hace falta suturar al quirófano. Otras, solamente hace falta la aplicación de pomadas y vendaje. | Fotofobia: Es la aversión a la luz por la molestia o dolor que causa | Glaucoma agudo: El más frecuente es el de ángulo cerrado. Se trata de una enfermedad que se presenta de golpe y que cursa, entre otras, con dolor ocular intenso y percepción de anillas alrededor de las luces, además de náuseas y vómitos. Su tratamiento es médico y con láser y pocas veces quirúrgico | Iridociclitis: Es la inflamación del iris y del cuerpo ciliar. También llamada uveítis anterior. Presenta enrojecimiento, fotofobia, dolor moderado con más o menos lagrimeo y visión reducida. Las causas suelen ser infecciosas o inflamatorias (enfermedades del tejido colágeno, entre otras). | Mochuelo: Inflamación más o menos dolorosa y aguda de una glándula palpebral. Aparece en forma de nódulo visible o palpable en el párpado o en la base de las pestañas. A veces se acompaña de edema de todo el párpado. | Traumatismo perforante: Herida ocular abierta con la presencia o no de un cuerpo extraño. Comporta un alto riesgo de infección y de pérdida del contenido del ojo o de su función. | Úlcera corneal: Lesión inflamatoria o infecciosa que malmete la córnea desde las capas superficiales. Cursa con dolor, fotofobia, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, dificultad por abrir el ojo y disminución de la visión. Esta patología es especialmente importante en los portadores de lentes de contacto que se les tiene que sacar inmediatamente. | Ojo seco: La queratoconjuntivitis seca, síndrome del ojo seco o simplemente ojo seco, es una enfermedad en que la película lagrimal no conserva su estabilidad. Normalmente no hay una sola causa por el ojo seco, son multitud de factores los que propician esta enfermedad. Por otra parte, es muy frecuente lo que podemos llamar ojo seco subclínico, es decir, criterios de sequedad en la exploración pero, el paciente no tiene síntomas. En estos casos, la estabilidad lagrimal está al límite y sólo un factor desencadena todo el proceso. Hechos tan banales como estar unas horas cerca de un aire condicionado, empezar a usar lentes de contacto, o cualquier otra cosa habitual puede precipitar síntomas de sequedad. Los síntomas más corrientes son la sensación de sequedad, la pesantez de los párpados, el cohesor, el enrojecimiento de los ojos, la sensación de cuerpo extraño (arena o una pestaña dentro del ojo), la dificultad en parpadear y el cansancio ocular. En un cuadro más severo, se puede añadir visión borrosa y molestias más intensas en forma de pinchazos. Cuando hay complicaciones (como una úlcera), puede haber dolor intenso y otros síntomas derivados. | | |
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